viernes, 14 de junio de 2019

MicroCuJReseñas: Carcassonne Junior


   -Jean-Baptiste, qué ilusionados se les veía a Marie y a Pierre cuando han salido de casa. Llevan soñando con este día desde hace semanas-.
   -Desde luego que sí Constance, habrá muchos niños en la calle y, sobre todo, muchos animales por las calles para atraparlos y llevarlos de vuelta a los establos. Desde luego no se van a aburrir y esta noche estarán tan cansados que se dormirán en un momento. Hoy el día es para ellos-.

   Esta es la sensación que podríamos sentir mamás y papás cuando jugamos con nuestros hijos a Carcassonne Junior, un juego creado por Marco Teubner y editado en castellano por Devir Iberia.  De 2 a 4 jugadores, con una edad recomendada a partir de 4 años y partidas de aproximadamente 15-20 minutos de duración, el objetivo del juego es bien sencillo, poder colocar todos nuestros peque-meeples en el tablero que se irá creando durante la partida antes que el resto de jugadores.



COMPONENTES

-32 peque-meeples de 4 colores, (amarillo, azul, rojo y verde). 8 para cada uno.
-36 losetas de territorio. En cada loseta aparecen caminos, algunos inacabados y otros que finalizan, y aparen figuras de niñas y niños que pueden ser de los cuatro colores equivalentes a los de los jugadores.
-Reglamento a todo color.




PREPARACIÓN DE LA PARTIDA 

-Cada jugador recibe 8 peque-meeples de su color.
-Colocamos al azar una loseta de territorio boca arriba en el centro de la mesa que será la inicial.
-El resto de losetas de terreno las colocamos boca abajo apiladas en varios montones.
-Sortearemos el jugador inicial. En Cuéntame un Juego comienza el último que haya visto a un animal.


DESARROLLO DEL JUEGO

   En su turno, el jugador puede realizar una o dos acciones.

1. Tomar una loseta de terreno de una de las pilas, descubrirla y añadirla a una que esté puesta previamente. Las losetas están diseñadas de manera que todos los caminos coinciden. Así que siempre las podremos colocar, y siempre de manera que al menos un lado coincida con otra que estuviera previamente.



2. Si al colocar la loseta de terreno se cierra un camino, es decir, por ambos lados finaliza en una edificación, río o barrio de la ciudad, colocamos tantos peque-meeples como figuras de niños aparezcan, sean o no del color del jugador que posea el turno.

En esta situación se cierran dos caminos

Colocamos los peque-meeples que aparecen en los caminos que se cierran

   La partida puede finalizar de dos maneras:
-Si al colocar una loseta un jugador sitúa en el mapa creado su último peque-meeple habrá ganado la partida.
-Si se juegan todas las losetas y ningún jugador ha colocado todos sus peque-meeples. En este caso, el ganador será el que menos tenga en su reserva. En caso de empate se compartirá la victoria.


CONSIDERACIONES FINALES

   No podemos negarlo: Carcassonne Junior es uno de nuestros juegos preferidos. En casa hemos jugado muchas partidas y tanto en los eventos en los que organizamos o participamos junto con Lex Ludi Malacitana como en nuestros talleres con los más peques es uno de los juegos fijos y que nunca falta, porque en todos los casos en los que lo hemos utilizado ha triunfado y niñas y niños lo disfrutan mucho. La facilidad para aprender las reglas, lo vistoso de los componentes y la temática colaboran a que sea una acierto seguro. Manu Sánchez Montero, docente, escritor y creador de juegos de mesa nos ha comentado en más de una ocasión que prefiere Carcassonne Junior a su versión "adulta", por lo que hemos comentado antes y por las competencias que se trabajan cuando lo usa en el aula. 



   Nosotros lo utilizamos sobre todos en talleres de Segundo Ciclo de Infantil, (3-5 años), así como en el Primer Ciclo de Primaria, (6-8 años). Y trabajamos las siguientes competencias:
-Razonamiento lógico.
-Orientación espacial.
-Psicomotricidad fina.

   La edad recomendada a partir de 4 años la consideramos adecuada, incluso con peques de 3 años nos ha llegado a funcionar. 

   Y concluimos: Carcassonne Junior es ya uno de los grandes clásicos juegos de mesa infantiles que podemos disfrutar en familia. La sencillez de sus reglas hace que los peques capten el juego de inmediato. Si le unimos la excelente calidad de componentes y la temática tan llamativa hace que sea indispensable en cualquier ludoteca, tanto de casa como en el colegio. Y si a todo unimos las capacidades que ejercitan mientras lo juegan los niños poco más se puede añadir.



   Y por supuesto, desde aquí recomendamos a su hermano "mayor". Todo un clásico que en Cuéntame un Juego adoramos.



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